Entrevista a Gema López Lajusticia, Presidenta del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón

1.- ¿Podrías presentarte brevemente?

Soy Gema López Lajusticia. Mi labor profesional como educadora social se desarrolló durante 6 años en pisos asistidos para jóvenes con capacidad intelectual límite. Desde 2008 trabajo en centros de protección de menores, 15 años de profesión de los que estoy encanta. Colegiada en el Cees Aragón desde su creación, fui secretaria de la Junta de 2012 a 2016. Desde marzo de 2016 soy su presidenta.

2.- ¿Podrías darnos algún dato básico del colegio que presides?

El Cees Aragón es un Colegio con un número importante de colegiados para no tener ninguna Universidad Presencial en Aragón. En los últimos años ha habido una tendencia a la baja, por lo que se está trabajando activamente para acercarnos a los estudiantes de las universidades a distancia y por seguir visibilizando nuestra profesión.

3.- ¿Cuál crees que es la labor más importante que realiza tu colegio?

Es difícil resumir nuestra labor en unas pocas líneas. Creo que principalmente trabajamos por dignificar la profesión y hacernos más visibles. Que nos siga teniendo en cuanta a nivel institucional como profesión. Trabajar por la ciudadanía, partiendo de la base de que la Educación Social es un derecho.


4.- ¿Qué crees que ha aportado el Consejo a la profesión en estos diez años?

Creo que su labor es muy importante. Por un lado, ha servido como eje vertebrador y nexo de unión entre los colegios, además de ejercer de representante y coordinador y como entidad propia ha ejercido su labor de cambio y transformación dentro de la sociedad como profesión de carácter pedagógico que somos.
5.- ¿Cuáles consideras que son los retos principales de la profesión en este momento?

Seguir trabajando para que la Educación Social sea considerada un derecho de la ciudadanía que promueva el desarrollo cultural y social de las personas con las que trabajamos.

6.- ¿Qué aporta la Educación Social a la ciudadanía en una sociedad como la nuestra?

Nadie cuestiona que la educación formal es un derecho, de la misma manera nadie debería cuestionar que la educación social lo es. Nuestra profesión genera contextos y acciones educativas que promueven el desarrollo cultural y social de las personas con las que trabajamos, genera redes sociales desde que llevamos a cabo nuestro trabajo.