Extremadura ampliará de 40 a 45 la edad máxima para adoptar recién nacidos

Vivimos en una sociedad en la que cada vez somos padres o madres a una edad más tardía, así que veíamos lógico que ésta se ampliara. Era una de nuestras reivindicaciones principales que ya habíamos trasladado a la Administración regional», expresa Juan Antonio Pavón, presidente de Afadex (Asociación de Familias Adoptantes de Extremadura). Este padre de dos mellizos nacidos en Rusia se muestra satisfecho tras saber que la Junta va a ampliar de 40 a 45 años la máxima diferencia de edad entre adoptantes y adoptados. «Porque lo más habitual, y lo más recomendado, es que quienes lleguen sean bebés de apenas unos meses, de manera que lo que se hace es abrir la puerta a que las personas de entre 40 y 45 años también puedan adoptar a recién nacidos», añade Pavón.

Vivimos en una sociedad en la que cada vez somos padres o madres a una edad más tardía, así que veíamos lógico que ésta se ampliara. Era una de nuestras reivindicaciones principales que ya habíamos trasladado a la Administración regional», expresa Juan Antonio Pavón, presidente de Afadex (Asociación de Familias Adoptantes de Extremadura). Este padre de dos mellizos nacidos en Rusia se muestra satisfecho tras saber que la Junta va a ampliar de 40 a 45 años la máxima diferencia de edad entre adoptantes y adoptados. «Porque lo más habitual, y lo más recomendado, es que quienes lleguen sean bebés de apenas unos meses, de manera que lo que se hace es abrir la puerta a que las personas de entre 40 y 45 años también puedan adoptar a recién nacidos», añade Pavón.
La directora general de Políticas Sociales, Infancia y Familia, Carmen Núñez, ha confirmado que en el mes de mayo, a más tardar, verá la luz el nuevo Decreto de Adopción y Acogimiento, el cual incluirá entre otros puntos esta ampliación de edad. «Nos habían llegado varias peticiones de más de 40. El perfil más común de solicitudes de adopción es entre los 35 y los 39, pero entendemos que los modelos de familia cambian y que la paternidad o maternidad se plantea cada vez más tarde», asegura. (De hecho, según datos que recoge el INE entre 2004 y 2014, los embarazos a partir de los 40 crecieron un 40% en nuestra comunidad autónoma).

Núñez también ha querido mostrar su «asombro» y «molestia» tras las declaraciones de la Defensora del Pueblo, que el pasado miércoles instó a Extremadura a realizar esta modificación de límite de edad para cumplir con la nueva Ley del Menor en su reforma del artículo 175 del Código Civil. «Nosotros ya le trasladamos que estábamos trabajando en el nuevo decreto y que se incluía esa modificación, no entendemos a qué vienen estas manifestaciones», subraya.

El presidente de Afadex también quiere poner el foco en los obstáculos que pone la Junta de Extremadura a la hora de obtener el certificado de idoneidad. «Las pruebas en el área psicológica son muy duras». Desde la asociación pretenden que éste sea otro de los asuntos que se modifique en el futuro decreto que negocian con la Administración regional.

EN LISTA DE ESPERA / Ahora mismo hay en torno a 180 solicitudes en lista de espera para la adopción internacional. «Las condiciones se han endurecido y cada vez es más complicado en países como China, Rusia o Ucrania. Estos dos últimos, por ejemplo, están apostando porque las familias adoptantes sean nacionales», asegura Pavón. Agrega que Vietnam o Etiopía son ahora más demandados: «Pero también surgen muchos obstáculos». De este modo, el número de expedientes con visto bueno que terminan todo el proceso ha caído ya hasta un 85% en la última década. Y la eterna espera puede llegar hasta los ocho años.

«Casi todas las solicitudes son para adopción internacional (la nacional apenas se solicita) y la mayoría de la gente lo que quiere son bebés, es lo lógico», apunta Carmen Núñez. Y recuerda que en los dos últimos años han tenido el caso de dos mujeres que han decidido entregar a sus hijos recién nacidos a la Junta.

El límite máximo de diferencia de edad entre padres y niños sólo afecta a la adopción, en el caso de la acogida en familia ajena (es decir, los nuevos padres no tienen ningún vínculo sanguíneo con el menor), no existe: «Con lo que cuesta encontrar hogares, no podemos poner más obstáculos. Además, la acogida es un proceso reversible (cuando es temporal o permanente) en el que la familia acogedora ejerce la guarda, pero la tutela es de la Junta de Extremadura», explica Carmen Núñez.

En el caso de la adopción el menor es legalmente hijo de esa familia, de manera que el escenarios es muy distinto.